Ligamento Cruzado Anterior (LCA)

El LCA es el principal estabilizador de la rodilla, encargado de evitar que la tibia se desplace hacia adelante respecto al fémur. Su rotura, total o parcial, suele producirse por un giro brusco o una deceleración repentina, provocando una sensación inmediata de inestabilidad, fallo articular y un proceso inflamatorio agudo.

¿Por qué sucede?

Solución:

Ya sea tras una cirugía de reconstrucción o mediante un tratamiento conservador activo, la readaptación es innegociable. El objetivo es recuperar el Índice de Simetría (LSI): lograr que tu pierna lesionada sea tan fuerte y reactiva como la sana (al menos un 90-95%) para minimizar el riesgo de una nueva rotura y garantizar un retorno seguro al deporte.

Cómo procedemos

No trabajamos con plazos fijos de calendario, sino por objetivos biológicos y funcionales. Utilizamos protocolos basados en la evidencia más reciente, incluyendo técnicas como el entrenamiento con restricción del flujo sanguíneo (BFR) para ganar fuerza sin estresar el injerto en etapas tempranas.

Valoración

Para diseñar un plan adecuado, realizamos un análisis integral.

Readaptación

Es entrenamiento específico para reconectar con tu vida activa. Vamos a separarlo en 3 etapas: